Orígenes y Evolución de la F.O.V.

Presentación

Durante la Década de 1980, ha surgido en Costa Rica una cantidad significativa de organizaciones privadas de desarrollo, que de manera conjunta, empiezan a preocuparse por la búsqueda de un espacio común en lo que se refiere a su proyección e impactos en la sociedad costarricense.

Esta preocupación está siendo canalizada por la Federación de Organizaciones Voluntarias, entidad coordinadora e integradora de la comunidad nacional de OPD en el país.

Tras la búsqueda de este espacio se encuentran una serie de formas de percepción de la realidad social que son las que – en última instancia- determinan el origen y evolución de nuestras organizaciones. Por esta razón hemos creído oportuno ofrecer un pequeño análisis monográfico sobre el origen y desarrollo de la FOV. En él se puede apreciar distintas fases de la vida institucional y distintas estrategias empleadas para enfrentar los retos que esa realidad social le ha venido ofreciendo.

A fines de la presente década, la Federación agrupa a cincuenta organizaciones privadas de desarrollo y su acción se dirige hacia la consolidación de un sector de interés social de la economía, el tercer sector. Sólo a la luz de su historia, podrá entenderse su misión actual, tal es el cometido de esta entrega.

I. Antecedentes Históricos:

La Federación de Organizaciones Voluntarias, en su origen, se encuentra íntimamente vinculada con movimientos de reivindicación femenina en boga durante la década de 1960. Para esa época, la Liga de Mujeres Votantes de los Estados Unidos, organización que había cobrado una cuota de poder político importante, decide establecer un Fondo, para responder a solicitudes de asesorías al exterior y la formación de líderes femeninos en distintos países: el Overseas Education Fund (OEF). Para conseguirlo, su estrategia inicial consistió en el fortalecimiento de agencias coordinadoras del voluntariado en América Latina. Estas, en su mayoría se ven gestadas por organizaciones femeninas, de estratos sociales pudientes, con gran vocación de servicio y ayuda a los más necesitados, en especial los niños y las madres solteras.

En Costa Rica, para la década de 1960, se daban algunos cambios importantes. Debe recordarse que, para entonces, la economía nacional se había deteriorado dada la dependencia –casi absoluta- de la producción de café y que, en esa década, surgen iniciativas para el establecimiento de un nuevo orden económico internacional como resultado de la crisis de la postguerra y el advenimiento de la primera revolución político social de signo socialista en Cuba. Las condiciones de pobreza, el deterioro de los niveles de vida y los fenómenos de “patología social” representan sin duda –un elemento de potencial descontento social que caracteriza este momento histórico. Hacia fines de la década se habla con la insistencia de la entronización del modelo de Sustitución de Importaciones; un modelo económico que buscaba- como contrapartida del modelo anterior de agroexportación- generar cierta capacidad de producción industrial en todos y cada uno de los países del área. En adelante, el auge que tomarían algunas industrias instaladas en el país, provocaría cambios de tipo social muy importantes: la incorporación de la mujer al trabajo- en forma de mano de obra de baja calificación- al tiempo que constituía una solución económica (ingresos) para muchos hogares, fue también un factor que motivo la organización de las mujeres y sobre todo, la lucha por mejores condiciones de vida para ella. En esta línea, se apuntaron casi todos los partidos políticos costarricenses que –con diferencia de matices ideológicos- llamaban la atención alrededor de reivindicaciones salariales para la mujer. Madres solas y niños en condiciones de abandono son para este momento, los problemas más frecuentes que se ponen de manifiesto como resultado de la “industrialización del país”.

A partir de estos problemas surgen, en consecuencia, las primeras organizaciones privadas voluntarias identificadas –en su estrategia inicial- como coadyuvadoras del Estado en la minimización de tales problemas. En su filosofía, se trata de organizaciones inspiradas en principios cristianos de solidaridad social.

A nivel internacional, la influencia de la OEF empezaba a sentirse. Por primera vez se habló de “metodología participativa” para el trabajo de organización de grupos. Por su parte, las organizaciones femeninas voluntarias planteaban ya la necesidad de coordinar esfuerzos entre sí. De esta manera, por iniciativa de cuatro organizaciones voluntarias de formó de hecho –hacia 1967 la Federación de Organizaciones Voluntarias, identificado como una instancia de coordinación de esfuerzos para brindar servicios a la mujer necesitada.

Con apoyo político de una mujer, quien para entonces ocupaba el cargo de Regidora Municipal de San José señora Teresa Zavaleta Durán, se habia tramitado en 1967 el traspaso del terreno en donde estaban ubicados los “lavaderos del Padre Cecilio Umaña”. La donación fue autorizada por la Contraloría General de la República el 30 de octubre de 1967, según artículo 45 de la Ley de Hacienda Municipal. Dos años más tarde, en febrero de 1969, asistieron a la Asamblea Legislativa más de cincuenta organizaciones voluntarias, ocasión en la que se comunicó la donación. Dado que en ese momento, el Centro Cívico de Organizaciones Voluntarias carecía de personería jurídica, la donación se efectúo a nombre de la Cruzada Femenina Costarricense. En esta sesión se nombró una Junta Directiva provisional que trabajaría junto a un grupo “Pro-construcción del Centro Cívico de Organizaciones Voluntarias”.
Un aspecto que vale la pena resaltar, respecto a estos orígenes de FOV es que los Lavaderos del Padre Umaña fueron un punto de encuentro de mujeres (lavanderas) de muy escasos recursos que –para entonces- tenía más de 70 años de existencia. Un centro de expresión de la pobreza, por donde la angustia cotidiana y la desesperanza de los niños sin padre se juntaban día a día. Por esta razón, el proyecto original de la unión de OPV´s, contemplaba la construcción de una casa albergue y el mantenimiento de los lavaderos.

En otro orden de cosas, las organizaciones voluntarias de entonces, no contaban con local, los archivos eran manejados en forma individual por sus miembros y ya se sentía la necesidad de contar con información centralizada para desarrollar programas conjuntos. Todos estos aspectos y el apoyo político de entonces, confluyeron en la donación de esos terrenos a la Federación.
El 20 de noviembre de 1971 se constituyó legalmente la FEDERACIÓN CENTRO CIVICO FEMENINO, a la cual se le traspasó los terrenos donados por la Municipalidad. (1)

El primer reto planteado por la Federación fue entonces la construcción de instalaciones físicas para la prestación de servicios a la mujer; se previó la instalación de talleres de costura industrial y una guardería destinada al cuido de niños mientras –según lo que se planeaba- sus madres trabajaban. El 1 de noviembre de 1973 se inició la construcción de la primera etapa de las instalaciones físicas de la Federación.

Paralelamente, la idea inicial de coordinar acciones entre OPV´s tomaba cada día más fuerza. Se plantea así la necesidad de formar un Comité de Capacitación “con el fin de capacitar debidamente mediante programas regulares de adiestramiento” a los diferentes grupos de voluntarios que trabajan en bienestar social, afiliados o no a la Federación, para que presten servicios efectivos a su organización. El 11 de agosto de 1974 se inauguró la sede actual de FOV y una semana más tarde (19 de agosto) dio inicio el primer nivel de capacitación “CAPACITACION DEL VOLUNTARIADO” que se extendió hasta el 5 de setiembre del mismo año, dando así el paso inicial hacia la coordinación del servicio voluntario del país.

Para 1975, el panorama internacional favorecía en alto grado las labores de promoción y organización de grupos productivos. Las Naciones Unidas decretan el inicio del Decenio para la Mujer y varias instituciones públicas y privadas inician un replanteamiento de su propia visión alrededor de los problemas que afectan a la mujer.

En la Federación, tal replanteamiento no se hace esperar: en lo sucesivo la labor de capacitación al voluntariado se vería fortalecida con la irrupción de la Federación en la promoción de proyectos productivos para la mujer. Este replanteamiento tuvo por base una investigación, que mostraba los principales campos de actividad en los que la mujer costarricense podía desempeñarse. En realidad, esta redefinición que se operaba al interior de la Federación se dio en forma lenta; hubo discrepancias entre quienes seguían mirando a la organización como un centro de producción (talleres) y quienes la identificaban como promotora de proyectos. Por su parte, la capacitación al voluntariado tomaba fuerza y se pensaba no en un comité, sino en un Departamento de Capacitación permanente para el voluntariado.

Las diferencias de criterio se vieron resueltas en la promulgación de un nuevo estatuto en febrero de 1976. la vieja idea de prestar servicios –en forma directa- a la mujer, se transformó en el objetivo de “proveer facilidades de capacitación, investigación y asesoría para que los ciudadanos se coordinen y contribuyan a solucionar problemas sociales que conduzcan a cambios sociales que logren justicia social”. (Estatutos 1976) Quizá sintetizando en demasía, podríamos afirmar que esta época representa una puerta abierta a nuevos principios que, en adelante, marcarían el posterior desarrollo de la FOV.

En la segunda mitad de la década de 1970, el orden económico internacional sufre un golpe fuerte: la primera crisis del petróleo (alza en el precio de los hidrocarburos).

Esto planteó para la economía costarricense, una combinación de inflación y recesión económicas. El tipo de cambio se convierte en el principal foco de atención del Gobierno para sostener los impactos. Pese a que aún los niveles de empleo de la mano de obra no se habían visto drásticamente disminuidos, los gobernantes llamaron la atención sobre la “crisis” que vendría. La situación nacional propició para esta época la aparición de nuevas formas asociativas de trabajo y producción. De esta manera, la idea gestada en la Federación encontró respaldo y apoyo suficiente para marcar una nueva estrategia interna.

En 1977 surge el PROYECTO DE DESARROLLO HUMANO, cuyo objetivo principal fue “ayudar a las mujeres que viven en las zonas marginadas del área metropolitana a participar plenamente en los programas socioeconómicos y a aprovechar al máximo las oportunidades que le brinda la sociedad costarricense a través de un cambio de actitud”.

El proyecto de Desarrollo Humano se inspiraba en una filosofía de Autogestión con grupos productivos femeninos. En la práctica se habló de un “modelo” compuesto por dos grandes componentes: a) la formación humana, para lo cual se echó mano de toda la experiencia acumulada hasta entonces en el Departamento de Capacitación del Voluntariado y b) la asistencia técnica, concebida para que el grupo alcanzara su propia independencia en el proceso de organización y producción.

Con el inicio y desarrollo del Proyecto de Desarrollo Humano, la Federación –en tanto que institución- no sólo experimenta cambios internos como los ya señalados, sino que también acaecen fenómenos que contribuyen a fortalecerla; tal es el caso de un notable aumento de cobertura en la membresía. Ya para el año 1979, la Federación agrupaba 24 asociaciones miembros. En este mismo año, el Departamento de Capacitación había impartido 24 cursos con un total de 436 participantes.

Como resultado del Proyecto de Desarrollo Humano, quedaron constituidos un total de 16 grupos productivos (14 en área metropolitana y 2 en provincias). Para 1980, se había entrenado con el Proyecto a un total de 1502 mujeres. Para entonces, dos habían sido las grandes lecciones de esta experiencia: a) Una institución voluntaria “puede ser capaz de desarrollar capacidad administrativa para impulsar proyectos de grandes proporciones” y b) “la FOV ha logrado un cambio de mentalidad en el voluntariado que ha afectado de manera favorable el prestigio del mismo”. (2)

La consolidación del Proyecto de Desarrollo Humano fue factor determinante para que en 1980, la Federación Cívico Femenino cambiara su nombre por el de FEDERACION DE ORGANIZACIONES VOLUNTARIAS. Este hecho jurídico no era más que la síntesis de un proceso de desarrollo y crecimiento que se venía dando desde 1975.

Para principios de la presente década (1980) los índices de desempleo y el deterioro en las condiciones de vida de la población, fueron factores que constituyeron el marco de las respuestas públicas y privadas a la crisis. La estrategia para enfrentar los problemas (desde el punto de vista social) estuvo basada fundamentalmente en el desarrollo de opciones generadoras de empleo para el sector privado y paliativo del subempleo, para el sector público. Así, la experiencia hasta entonces desarrollada por la FOV era, para los organismos internacionales y nacionales que disponían de recursos de financiamiento, una experiencia piloto de gran valor y que merecía la pena impulsar.

En virtud de lo anterior, con los 16 grupos productivos consolidados hasta el momento, en 1982 se desarrolló una nueva experiencia. Esta vez, con el financiamiento y apoyo del Fondo Voluntario de Naciones Unidas, se impulsó un proyecto denominado INTERORGANIZACION DE GRUPOS PRODUCTIVOS, que tuvo como resultado la unión de las empresas por línea de producción y la creación de una corporación que propiciara y consolidaría la apertura de oportunidades en el mercado formal de las empresas.

Solo a manera de rasgo característico en esta etapa, conviene anotar aquí el propósito de “incorporar” a la población marginada a la sociedad. Esto, se planteó como un objetivo en programas y proyectos de Gobierno. Nuevamente las organizaciones privadas de desarrollo se identifican como coadyuvantes de la política estatal. En realidad el reconocimiento de los beneficiarios como miembros de un sector diferente, no se daría sino más adelante.

En el plano técnico, la FOV desarrolla experiencias de administración de recursos económicos bajo la modalidad de fondos rotativos. Para el caso de recursos financiados por la FIA para este propósito, la FOV logra establecer uno de los sistemas de financiamiento de grupos con los índices de morosidad más bajos que hasta entonces se había dado. En marzo de 1984, la FOV firmó un convenio con CINDE (Coalición Costarricense de Iniciativas de Desarrollo), con el objetivo de promover empresas autogestionarias de producción con mujeres de escasos recursos económicos del área urbana y rural.

En el plano político, FOV seguía creciendo y estableciendo nuevas relaciones externas e internas. La necesidad de mantener la coordinación entre las OPV´s, si bien es cierto había estado presente durante los últimos dos lustros, se hacia ahora algo más que un imperativo. Por qué? La comunidad de las OPV´s habia cambiado en su naturaleza sustancialmente. Si durante las décadas 60 y 70, el voluntariado había jugado un papel importante, marcando las características de las organizaciones miembros de FOV como movilizadoras de recursos, a finales de los 70 e inicios de la década de 1980, se convierte en una comunidad heterogénea, producto de la aparición de nuevas organizaciones privadas (sin fines de lucro) que se denominan a si mismas promotoras, gestoras y ejecutoras de acciones de desarrollo. Es el caso de las fundaciones, las asociaciones para el pequeño empresario, para las empresas familiares, para el campesino desplazado, etc. La influencia de “Small is Beautiful” se convierte en una nueva estrategia. No son solo movilizadoras de recursos sino canalizadoras de éstos. Se erigen para atender a una población específica, esta atención se otorga en forma de crédito y asistencia técnica. Menos propensas a “dar” o “regalar”, aprovechan oportunidades ofrecidas por organismos internacionales para desarrollar sus acciones. Jurídicamente adoptan en su mayoría la figura legal de asociaciones sin fines de lucro o fundaciones, tienen personal calificado y remunerado.

Como resultado de la presión ejercida por las viejas y nuevas organizaciones y conocida la experiencia desarrollada en el campo de la ejecución de proyectos, FOV inicia una vez más un replanteamiento en la forma de percepción de las necesidades. A partir de 1985, la idea primigenia cobra fuerza. La Federación –se dice- no debiera duplicar ni hacer competencia a las organizaciones que esta afilia. Su papel –por definición- es la coordinación.

A partir de 1986 FOV retoma sus metas originales de coordinación e integración, es este camino se integran más de 45 organizaciones.

Solo por el número de afiliadas, ya se puede pensar en la legitimidad de la Federación pues es importante destacar que entre las organizaciones miembros se encuentran las OPD de más impacto en el país. El trabajo de coordinación e integración la lleva de abogar y difundir ante las instituciones financieras, para que abran espacios en materia financiera con el fin de que las instituciones del área socioeconómica puedan llegar a un mayor número de beneficiarios. A nivel individual, la Federación contribuye en la elaboración de planes y proyectos a ser presentados ante instituciones financieras internacionales, así como la consecución de material técnico especializado.

Claro esta que se trata de una coordinación distinta a la que ejerció al principio. Esta vez, la coordinación debe tener como sustento una estrategia explicita y planificada. FOV –producto de la experiencia compartida con todas sus organizaciones miembros- impulsa a partir de 1985 la conformación de un Tercer Sector de la Economía, el Sector de Interés Social. Ya no se persigue la integración a la sociedad (de los ya de por si desintegrados), sino la conformación de una alternativa distinta; una alternativa de trabajo y producción para los marginados que sea en si misma, una experiencia liberadora y transformadora de su propia realidad. La conformación de un Tercer Sector de la Economía, el Sector de Interés Social, compuesto por todas aquellas organizaciones y movimientos sociales que disponen ahora de una dinámica propia, distinta a la de la empresa típicamente privada (basada en el principio de la acumulación) y distinta también del sector público; se trata de un sector de población poseedor de mecanismos sinérgicos que empieza a cobrar peso dee relativa importancia en la sociedad costarricense. Tal es el contexto al que ha arribado FOV en los últimos años. De ahí se desprende su compromiso ded coordinación, integración y servicio a las organizaciones privadas de desarrollo.

II. EL MARCO ESTRATEGICO DE LA FEDERACION DE ORGANIZACIONES VOLUNTARIAS

La FOV hoy

Como se ha descrito en el capítulo anterior, la Federación ha pasado por una serie de enfoques orientadores de su acción que juntos, constituyen el marco estratégico en que se ha venido desenvolviendo. Consideramos, por lo tanto, una sucesión de etapas estratégicas que son las que caracterizan a FOV. Esto aunque sea tan sólo como recurso metodológico – permite de alguna manera conocer cuales son las motivaciones que mueven a las OPV´s para vincularse a FOV, al tiempo que nos proporciona un marco de referencia para interpretar el nivel de percepción de las necesidades que manejan las OPV´s.

Si bien, como lo plantea David Korten (3), es posible hablar de generaciones de estrategias para programas de desarrollo de las OPV´s, creemos que para el caso de Costa Rica, las estrategias son más bien la resultante lógica del grado y calidad de respuestas que las organizaciones puedan dar ante aquellos problemas o ante aquel espectro de necesidades para las cuales fueron creadas. No siempre –desde luego- se tiene claro cuál es la estrategia de una OPD; a veces ésta se reconoce después de una adecuada asistencia técnica que contribuya a ello.

Hoy en día, el papel que juegan los usuarios dentro de los servicios de FOV y los beneficiarios de las organizaciones afiliadas es muy diverso, desde los niños que son atendidos por las damas voluntarias del Hospital Nacional de Niños, hasta el pequeño productor o empresario individual o en grupo que recibe financiamiento, por ejemplo. Este sector de la población que se convierte en beneficiario, difícilmente recibirían asistencia, con la misma eficacia, por parte de instituciones públicas o privadas, convierten a la Federación de Organizaciones Voluntarias en la representante de una parte importante de la sociedad cuyas necesidades y oportunidades han quedado fuera de las metas de las instituciones tradicionales.

A sólo tres años para finalizar la década, el aporte de la comunidad de OPD´s al país es significativo: cerca de un 10% de la población económicamente activa forma parte de organizaciones de trabajo y producción promovidas por las OPD. Los beneficiarios, alcanzan en total a cerca de 250.000 costarricenses.

Los programas que en la actualidad lleva a cabo la FOV nacen de la interpretación conjunta (Federación Organizaciones Miembros) de las necesidades más importantes que son: Capacitación, Asistencia Técnica, Investigación e Información.

En otros documentos se hará referencia a las distintas estrategias empleadas por las OPD y a sus formas de interpretación de las necesidades reales. Por lo pronto, nos interesa caracterizar el marco estratégico adaptado por FOV que en gran medida sirve como reflexión general para comprender algunas hipótesis planteadas en este estudio.

Los siguientes cuadros sinópticos nos permiten visualizar cuáles han sido estas estrategias adoptadas por FOV y cuál es el marco histórico dentro del cual se desarrollan.

4 comments on “Historia

  1. heidy cruz on said:

    Quisiera saber los requisitos para formar parte del grupo de damas voluntarias del Hospetal Nacional de Ninos de Costa Rica

  2. eduardo piedra tabash on said:

    tengo una amiga en limon ella es madre soltera y esta abriendo en su barrio una pulperia,bazar el problema que tiene es que la parte economica no le esta alcanzando, ella tiene un hijo y tiene que ayudar a su madre y hermanosme gustaria saber si ustedes le pueden ayudar con alguna donacion o con un prestamo con un bajo interes.

  3. Heileen Herrera C on said:

    mmmm me gustaria saber si ustedes brindadn algun tipo de ayuda a madres solteras en condiciones dificiles??

  4. Iveth ruiz on said:

    Que tipo de ayuda ofrecen para madres solteras? Tengo un niño de tres años, vivo sola,alquiló casa y sólo recibo la pensión mínima por mi hijo. Tengo más de tres meses de no encontrar empleo. Quiero terminar mi bachiller pero por razones ovias no he podido por que no he podido comprar los libros.

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